El Concello de Ourense busca rescindir el contrato de las obras de la Avenida de Portugal

La paralización de los trabajos en la principal travesía del barrio de O Couto lleva un mes, con la empresa adjudicataria alegando deudas del consistorio.

Imagen de la fachada de un ayuntamiento gallego
IA

Imagen de la fachada de un ayuntamiento gallego

El Concello de Ourense planea rescindir el contrato con la empresa Opain, adjudicataria de las obras de la Avenida de Portugal, que llevan un mes paralizadas, generando un conflicto sobre las responsabilidades.

La situación de las obras en la Avenida de Portugal, una de las principales arterias del barrio de O Couto en Ourense, vuelve a estar en el punto de mira. Tras un mes de paralización, el Concello de Ourense ha manifestado su intención de rescindir el contrato con la empresa Opain, responsable de los trabajos, alegando un “abandono sin justificación”.
La administración local pretende readjudicar la obra por vía de emergencia en un plazo de una o dos semanas. El argumento principal del Concello es que la oferta inicial de Opain fue a la baja, lo que sugiere una posible falta de previsión por parte del propio consistorio al no detectar una propuesta temeraria.

La empresa Opain alega que el Concello le debía casi un millón de euros (835.025) porque “carecía de crédito presupuestario para pagar”, lo que forzó a la empresa a la paralización de la obra y al preconcurso de acreedores.

Por su parte, Opain ya ha impugnado este proceso, defendiéndose al afirmar que el Concello le adeudaba 835.025 euros, alegando que la falta de crédito presupuestario municipal fue lo que provocó la paralización de los trabajos y su preconcurso de acreedores. Además, la compañía reconoció que la obra estuvo detenida entre noviembre y enero por una orden de la Inspección de Trabajo, un hecho que los vecinos ya sospechaban por la ausencia de operarios.
Esta situación genera interrogantes sobre la gestión municipal y la capacidad de supervisión del Concello, ya que la paralización por parte de la Inspección de Trabajo no provocó una reacción inmediata por parte de la administración local, dejando pasar el tiempo hasta el anuncio del bloqueo de la obra por parte de la empresa el pasado 9 de marzo.