El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha confirmado el registro de dos nuevos sismos en la provincia de Ourense. Estos eventos, de carácter leve, fueron sentidos por algunos residentes, especialmente en el área noroeste de la provincia, aunque no se han reportado incidencias ni daños materiales o personales.
El primero de los temblores ocurrió el 25 de abril de 2026 a las 16:36:40, hora local, con un epicentro situado en el noroeste de la capital ourensana. Este sismo alcanzó una magnitud de 1,8 mbLg y tuvo lugar a una profundidad aproximada de 15 kilómetros. Previamente, el 23 de abril, se detectó otro movimiento sísmico en la zona de O Carballiño, con una magnitud de 1,7 mbLg y a 21 kilómetros de profundidad.
Los sismos de esta magnitud se consideran de baja intensidad y, por lo general, no generan daños. Sin embargo, pueden ser percibidos por personas en reposo o en ambientes tranquilos. En la comunidad gallega, los movimientos telúricos entre 1,5 y 2,5 grados son relativamente comunes y muchas veces pasan desapercibidos para la mayoría de la población.
Estos episodios no son aislados, ya que la provincia de Ourense ha registrado varios sismos de características similares en los últimos meses. En marzo, por ejemplo, se detectaron movimientos de entre 1,7 y 2,4 grados en áreas como O Carballiño y Vilariño de Conso. Ya en enero, hubo temblores cercanos a los 2 grados. Los más significativos en la región fueron los de 3,9 y 3,4 grados en Triacastela, Lugo.




