Los hechos ocurrieron el pasado mes de febrero en un establecimiento ubicado en la calle Leiras Pulpeiro. La acusada intentó llevarse una considerable cantidad de productos de alta gama, incluyendo quesos curados, jamón, anchoas y embutidos ibéricos, ocultos en una bolsa de rafia.
El personal de seguridad del local interceptó a la mujer cuando intentaba abandonar el supermercado con el botín. Lejos de deponer su actitud, la persona intentó huir y, al verse acorralada, comenzó a insultar y proferir amenazas de muerte a los vigilantes, además de propinarles patadas y puñetazos.
“"Os juro que os mato."
La situación tomó un giro aún más peculiar con la llegada de la Policía Nacional. Ignorando las indicaciones de los agentes, la acusada abrió e intentó beber un bote de leche condensada que también había sustraído previamente.
Aunque inicialmente el fiscal solicitaba una pena de once meses de prisión por un delito de robo con violencia o intimidación, el caso se ha resuelto con un acuerdo de conformidad. La condena se redujo a tres meses de cárcel, teniendo en cuenta que el robo quedó en grado de tentativa, que ningún empleado sufrió lesiones y que todos los artículos, valorados en 198,96 euros, fueron recuperados en perfecto estado para su venta.




