La provincia de Ourense amanece conmocionada por la tragedia del doble terremoto en Venezuela. La comunidad venezolana en la región sigue con especial inquietud el alcance del suceso, que ya ha provocado más de 160 fallecidos y un millar de heridos, además de severos problemas de comunicación con las familias en el país americano. La vecina de Ourense Gisela Vidal relató la profunda angustia vivida en los primeros instantes al conocer la noticia.
El grave episodio sísmico ha generado una profunda alarma tanto en el país caribeño como entre la diáspora venezolana residente en el exterior. Los dos fenómenos consecutivos han causado temor entre la población debido a los daños materiales, los cortes de servicios básicos, el impacto psicológico por posibles réplicas y la falta de comunicación. En este contexto, Vidal explicó que tuvo conocimiento de la situación a través de un amigo en Galicia, lo que la llevó a reaccionar de inmediato para intentar contactar con sus familiares y amistades en Venezuela.
“"Empecé a llamar a mis amigos de inmediato. Angustia es lo que sentí en un primer momento debido al sufrimiento que debía estar pasando mi gente y al no saber realmente lo que ha sucedido o cómo ayudar."
La residente en Ourense describe un escenario marcado por la incertidumbre y la impotencia ante la falta de datos claros sobre el estado de las zonas afectadas. En sus comunicaciones con contactos en el país, ha confirmado que varios amigos se encuentran a salvo, aunque asustados. Sin embargo, la preocupación se mantiene por aquellos que aún no han respondido, ya que en algunos lugares no hay suministro eléctrico. Vidal indicó que continuará intentando establecer contacto en las próximas horas y que, de ser necesario, tratarán de canalizar ayuda o información desde el exterior.
La ciudadana venezolana también recordó su experiencia personal con la historia sísmica de su país. Aunque nunca vivió directamente un desastre natural de gran magnitud mientras residía en Caracas, tiene presente el terremoto de 1967. Este recuerdo, que provocó más de 230 muertos y miles de heridos, refuerza su preocupación y respeto ante este tipo de fenómenos naturales, si bien los sismólogos han confirmado que el reciente "doblete sísmico" de 7.2 y 7.5 grados es el de mayor magnitud registrado en Venezuela desde 1900.




