La protesta, que tuvo lugar este jueves, se enmarca en un conflicto laboral abierto con la administración provincial, que ya ha derivado en una huelga indefinida iniciada este mes. Los efectivos subrayan que sus demandas no se centran en mejoras salariales, sino en la urgente necesidad de ampliar los equipos y optimizar la gestión del servicio.
Durante la movilización, los bomberos explicaron que la escasez de personal está comprometiendo seriamente la capacidad de respuesta ante las emergencias, una situación que consideran insostenible. Como ejemplo, mencionaron un reciente incidente en Trives, donde una vivienda resultó completamente calcinada.
“"El fuego no entiende de administraciones, los accidentes no esperan y las emergencias no pueden depender de quién tenga la culpa ese día."
Los manifestantes argumentan que los refuerzos, que dependen de su propia gestión, llegaron tarde al suceso de Trives, evidenciando las carencias estructurales del sistema actual. Critican también la falta de avances en las negociaciones con las instituciones.
Señalan que, hasta el momento, solo la Diputación de Lugo ha mostrado disposición al diálogo, mientras que en Ourense denuncian bloqueos y falta de respuesta. Acusan a las distintas administraciones de eludir responsabilidades y de no asumir el problema de forma conjunta. Esta movilización forma parte de un calendario de protestas que continuará la próxima semana con nuevas acciones previstas en A Coruña, buscando así una mayor visibilidad para el conflicto.




