La ciudad de Ourense vivió una jornada histórica este martes con el ascenso de la UD Ourense a Primera Federación, un logro conseguido tras una sola temporada en Segunda Federación. El equipo recorrió las principales calles en un autobús descapotable, acompañado por miles de seguidores en un ambiente de gran fiesta.
El recorrido comenzó con una parada en la Diputación de Ourense, donde los jugadores fueron recibidos con aplausos. Posteriormente, el trayecto continuó hacia la Plaza Mayor, epicentro de la celebración, antes de finalizar en Concepción Arenal.
Durante todo el trayecto, una marea humana tiñó de rojo las calles, con familias enteras sumándose a la celebración. Camisetas y bufandas del club eran visibles en cada rincón del centro urbano, creando una atmósfera de euforia colectiva.
No obstante, el tono festivo cambió en la Plaza Mayor cuando el alcalde, Gonzalo Jácome, tomó la palabra en el escenario instalado. El público presente comenzó a proferir una fuerte pitada y abucheos que impidieron que su intervención se escuchase con normalidad, superando en volumen el discurso del regidor.
La jornada concluyó con la multitud volcada en el centro histórico, sellando una de las celebraciones deportivas más concurridas de la ciudad tras el ascenso del conjunto rojillo.




