La ciudad de Ourense registró temperaturas superiores a los 30 grados, lo que supuso un desafío para los estudiantes e invitados que asistieron a la ceremonia de graduación de las carreras y másteres de ADE y Turismo en el Campus Ourense. La alerta amarilla por calor fue la protagonista de un evento que simbolizó el fin de una etapa formativa para decenas de universitarios.
Los graduados despidieron su vida académica antes de incorporarse al mercado laboral o continuar su formación. La celebración, a pesar del ambiente festivo, estuvo condicionada por las condiciones meteorológicas, que convirtieron a Ourense en una de las localidades más calurosas del día.
La necesidad de combatir el calor hizo que abanicos, ventiladores y la hidratación fueran elementos comunes entre los asistentes, tanto graduados como familiares, que buscaron refugio en la sombra y medios para aliviar las altas temperaturas durante el acto y la posterior celebración.




