Los hechos tuvieron lugar durante una inspección rutinaria en el mercado ambulante de la feria de Becerreá. Los agentes de la Guardia Civil detectaron en uno de los puestos una quincena de colonias que, por su presentación, imitaban marcas registradas y podían inducir a error a los consumidores sobre su autenticidad.
La venta de este tipo de productos falsificados no solo constituye un delito contra la propiedad industrial, sino que también representa un considerable riesgo para la salud pública. La falta de garantías sobre su composición y control sanitario puede provocar diversas afecciones cutáneas y otros problemas para los usuarios.
Como resultado de la intervención, la Guardia Civil procedió a la aprehensión de los efectos y a la detención de la presunta autora. Además, se formularon actas administrativas al constatar que la mujer no estaba dada de alta como autónoma en la Seguridad Social y carecía del seguro necesario para el desarrollo de su actividad comercial. Las diligencias fueron puestas a disposición de la autoridad judicial competente.




