La protesta, que contó con la participación de miembros del BNG, subrayó que la situación actual es fruto de una política de recortes y abandono del rural. Según los manifestantes, algunos residentes deben desplazarse más de una hora para recibir atención médica, en un ayuntamiento sin transporte público, dependiendo de la ayuda de terceros o de taxis para las consultas.
“"El PP lleva años jugando con la sanidad del vecindario del rural y especialmente de la montaña lucense."
Además, los participantes en la movilización recordaron que el centro de salud de San Román tampoco dispone de una cobertura sanitaria estable. La situación en Cervantes no se considera un caso aislado, sino una consecuencia directa de la gestión continuada que afecta a los servicios esenciales en el rural.
“"Exigimos a la Xunta la reapertura inmediata del consultorio de Doiras y la cobertura estable y permanente del personal sanitario en Cervantes."
Los representantes del BNG aseguraron que continuarán apoyando las protestas vecinales hasta que los residentes de Cervantes reciban la atención sanitaria que merecen.




