Nuevas prospecciones arqueológicas en el Golfo Ártabro buscan restos de 'La Ragazzona'

Un equipo multidisciplinar, liderado por Cristóbal Nodar, emplea tecnología avanzada para documentar yacimientos subacuáticos en la ría de Ferrol.

Imagen subacuática de cañones y anclas antiguas en el lecho marino.
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Imagen subacuática de cañones y anclas antiguas en el lecho marino.

Una nueva campaña de prospección arqueológica subacuática en el Golfo Ártabro, impulsada por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, busca documentar y proteger yacimientos, incluyendo los posibles restos del galeón 'La Ragazzona' en la ensenada de Cariño.

Esta es la tercera misión de este tipo que se realiza en los fondos del Golfo Ártabro. El proyecto, dirigido por el arqueólogo Cristóbal Nodar, se centra en la ensenada de Cariño, en la ría de Ferrol, donde ya en 1990 se documentaron restos arqueológicos subacuáticos. La zona está históricamente ligada al naufragio del galeón 'La Ragazzona'.
La intervención, que comenzó en marzo, es fruto de un operativo conjunto entre la Xunta de Galicia, la Armada y la Policía Nacional adscrita a Galicia. Su objetivo principal es localizar, documentar y georreferenciar este y otros yacimientos para establecer las bases de su protección jurídica, priorizando su conservación en el lecho marino frente al riesgo de expolio.

"El proyecto es iniciativa de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural. Se trata de bucear en los diez puntos concretos donde hay referencias orales o de hallazgos de restos arqueológicos subacuáticos y localizarlas, con el objetivo, sobre todo, de geolocalizarlas bien."

Cristóbal Nodar · Arqueólogo y director de la intervención
Nodar subraya que, en el caso de la ensenada de Cariño, el proyecto se basa en investigaciones previas del arqueólogo coruñés Miguel San Claudio, quien analizó documentos de la época para delimitar el lugar y las circunstancias del naufragio y desmantelamiento de 'La Ragazzona'. Los trabajos actuales incluyen una prospección visual con buceadores y detectores de metales, a profundidades de entre dos y siete metros.
En este operativo participan arqueólogos, efectivos de la Unidad de Buceo de la Armada (Ubufer), con base en A Graña, y agentes del Grupo Operativo de Actividades Subacuáticas (GOAS) de la Policía Autonómica, además del apoyo logístico del servicio de Guardacostas. Los buceadores trabajan en parejas, realizando barridos en calles longitudinales para cubrir el área de estudio.
La ensenada ferrolana ya fue objeto de estudio en 2013 por un equipo de la Universidade de Santiago de Compostela, liderado por David Fernández Abella, que localizó siete cañones de hierro colado y un ancla. Sin embargo, la ausencia de restos de madera o cerámica y las evidencias de daños intencionados sugirieron un intenso expolio. Las tecnologías actuales, como el GPS subacuático, ofrecen mayor precisión y rapidez, un requisito clave de la Dirección Xeral para esta nueva campaña.