El Ayuntamiento de Santiago confirmó la llegada del vertido de Tordoia al río Tambre, pero recalcó que no afecta a la captación de agua y que el agua del grifo sigue siendo totalmente segura. Raxoi solicitó a Augas de Galicia más medios, como nuevas barreras de contención, para garantizar la calidad del suministro, especialmente ante la imposibilidad de tratar agua con valores elevados de amonio.
La Xunta de Galicia, por su parte, indicó que el vertido se encuentra a unos 13 kilómetros de la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) del Tambre y que los valores de amonio continúan disminuyendo, con una evolución "favorable". La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, visitó el puente de A Torre, en Trazo, donde se instaló el último dique de contención.
Según la Xunta, la eficacia de las barreras filtrantes está confirmada por los últimos resultados analíticos, que muestran una disminución de amonio de unas 40 veces desde el primer día. En la zona de A Torre, se aplicó grava filtrante (zeolita) para reducir los efectos del amonio cuando el vertido ya se encuentra diluido.
El Gobierno gallego también señaló que la unión del río Lengüelle con el Tambre contribuirá a reducir los valores contaminantes. La Xunta insistió en que la ETAP de Santiago está a 13 kilómetros aguas abajo, lo que proporciona margen suficiente para medidas adicionales de protección. Augas de Galicia mantiene "extremas" las labores de vigilancia y contención, con toma de muestras y mediciones continuas.
No obstante, la Xunta subrayó la necesidad de que el Ayuntamiento de Santiago y la entidad gestora faciliten información actualizada sobre las medidas que se adoptan en la ETAP ante este episodio, ya que son los competentes en la preparación preventiva del sistema municipal de abastecimiento.




