Esta medida, que beneficiará a todos los nacidos a partir del 1 de enero de 2014, sitúa a Galicia como una comunidad pionera en España. La decisión se basa en la alta incidencia histórica de la meningitis en la región, especialmente la causada por el serogrupo B, que es el mayoritario.
La meningitis es una infección que provoca la inflamación de las meninges, las membranas que protegen el sistema nervioso central. Puede ser vírica, generalmente más leve, o bacteriana, que requiere atención médica inmediata debido a su gravedad potencial. La transmisión se produce principalmente por vía respiratoria, a través de gotitas de saliva, o por contacto estrecho con personas infectadas u objetos contaminados.
Los grupos de mayor riesgo incluyen a los niños menores de un año y aquellos con sistemas inmunitarios comprometidos, así como a los jóvenes de 14 a 24 años. La inmadurez inmunológica en los bebés y el hacinamiento en adolescentes contribuyen a una mayor incidencia en estas franjas de edad. El período de incubación suele ser de 2 a 10 días.
Los síntomas comunes de la meningitis incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, vómitos, rigidez en el cuello y confusión. En los lactantes, se pueden observar llantos inconsolables, decaimiento, rechazo de las tomas e irritabilidad. El diagnóstico se confirma mediante una punción lumbar para analizar el líquido cefalorraquídeo.
La vacunación es la mejor prevención y la medida más efectiva para combatir la meningitis, existiendo vacunas para los tipos más comunes de meningococo.




