El rural gallego, motor de la llegada de población extranjera a ayuntamientos cercanos a Santiago

Municipios con fuerte peso agroganadero como Melide, Ordes o Lalín registran los mayores incrementos de vecinos foráneos.

Imagen genérica de manos sosteniendo una tablet con datos agrícolas en un entorno rural gallego.
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Imagen genérica de manos sosteniendo una tablet con datos agrícolas en un entorno rural gallego.

El sector agroganadero y forestal se está consolidando como un motor demográfico clave, impulsando la llegada de población extranjera a ayuntamientos rurales cercanos a Santiago, donde la necesidad de mano de obra es creciente.

Las áreas metropolitanas gallegas continúan sumando residentes foráneos, pero son los municipios rurales con mayor presencia del sector primario, como Melide, Ordes, Santa Comba o Lalín, los que experimentan los mayores aumentos. Este fenómeno subraya el papel del agro como puerta de entrada laboral y demográfica para la población extranjera.
Las estadísticas del Instituto Galego de Estatística (IGE) revelan que, en la última década, la proporción de vecinos extranjeros se ha incrementado en todos los ayuntamientos del entorno de Santiago. Sin embargo, los repuntes más significativos se observan en aquellos municipios donde la ganadería y la actividad agroalimentaria son el motor económico local.
Un ejemplo notable es Melide, que vio su población extranjera pasar del 2,88% en 2015 al 9,21% en 2025. Su posición como cabecera de comarca, su economía ligada al sector agropecuario y forestal, y el atractivo del Camino de Santiago explican esta elevada proporción. De manera similar, Ordes experimentó un ascenso del 3,55% al 8,65%, impulsado por la demanda de mano de obra en explotaciones y servicios rurales, así como en el sector servicios, especialmente en la hostelería.

"La necesidad de mano de obra en explotaciones y servicios asociados al rural explica parte de este crecimiento, aunque también el sector servicios —particularmente la hostelería— contrata cada vez más mano de obra extranjera."

la concejala de Empleo
En Santa Comba, el porcentaje de población extranjera aumentó del 1,43% al 6,50%. Aunque posee una fuerte tradición agroganadera, son las empresas del sector forestal las que atraen la mayor parte de los trabajadores foráneos. El alcalde de la localidad confirmó esta tendencia, destacando la presencia de colectivos que trabajan en empresas de prefabricados, industrias de tamaño mediano, construcción, explotaciones ganaderas y en el sector de los cuidados.
Otros ayuntamientos con perfil agroganadero o agroalimentario siguen esta misma dinámica. Lalín, por ejemplo, alcanzó el 9,29% de población extranjera en 2025, convirtiéndose en el municipio con mayor porcentaje. También Silleda, Mazaricos, Arzúa o A Estrada registran incrementos, en un contexto donde las oportunidades de empleo en sectores con dificultades para cubrir puestos con población local son cada vez más relevantes.
Mientras, el crecimiento de Santiago y de sus ayuntamientos más próximos responde a una lógica más urbana y diversificada. La capital gallega pasó del 3,79% al 8,16%, impulsada por su condición de centro administrativo, universitario, sanitario, turístico y de servicios. Ames y Oroso también reflejan el peso del área metropolitana compostelana como espacio residencial y laboral.
En el conjunto de Galicia, la población extranjera representa el 6,4%, con 174.494 personas a 1 de enero de 2025. Esta tasa autonómica sirve de referencia para observar que muchas zonas rurales y ganaderas, como Meira, Terra de Lemos o A Ulloa, superan ahora con claridad la media gallega. La comarca de Xallas también vio aumentar el peso de los vecinos foráneos, pasando del 1,12% al 5,67%.
Las ciudades y sus áreas metropolitanas también atraen población extranjera. Lugo y su comarca experimentan el mayor salto entre las áreas urbanas gallegas, pasando del 4,13% al 8,41%. Le siguen A Coruña, que crece del 4,06% al 8,13%, y Ourense, del 3,96% al 7,93%. Santiago también supera la media autonómica, mientras que Ferrol y Pontevedra quedan por debajo. Vigo se sitúa ligeramente por encima de la media autonómica, aunque su incremento es más moderado que el de otras grandes ciudades.