La Xunta de Galicia ha dado un paso significativo para el desarrollo del Ensanche Norte de Santiago, al aprobar la declaración de interés autonómico para el proyecto. Esta medida es crucial para agilizar los trámites y habilitar el terreno necesario para la construcción de viviendas e infraestructuras. Actualmente, se abre un periodo de alegaciones de 15 días antes de su aprobación inicial, con el objetivo de que el proyecto sea una realidad este mismo año.
El cronograma establecido por la Administración prevé que las obras de urbanización y edificación comiencen simultáneamente en el año 2028. Sin embargo, ya en 2027 podrían observarse los primeros movimientos en el terreno, relacionados con la fase preparatoria. Este nuevo barrio, que se situará estratégicamente entre la Xunta, el polígono del Tambre y las autovías de entrada y salida de la ciudad, transformará el paisaje urbano de Santiago.
El plan contempla la construcción de 3.609 viviendas, de las cuales un 80% serán de protección, garantizando así el acceso a una vivienda digna para muchas familias. Además, se reservará un 8% de la edificabilidad para usos terciarios, como comercios y oficinas, lo que generará dinamismo económico en la zona. Se estima que el Ensanche Norte acogerá entre 6.000 y 9.000 personas, con una media de 8.000 vecinos, lo que lo convertirá en uno de los barrios más poblados de la ciudad, comparable a municipios como Negreira u Oroso.
La Consellería de Vivienda invertirá 50 millones para la compra y habilitación de los terrenos, aunque el proyecto global supondrá una movilización de más de 600 millones de euros.
La movilidad es un aspecto clave en el diseño del barrio. Se prevé que el tráfico diario alcance los 25.701 vehículos, por lo que se aconseja el desdoblamiento de la Avenida de Asturias a cuatro carriles y la creación de una gran rotonda que dirija el flujo hacia el nuevo bulevar central. El barrio contará con excelentes accesos a la AP-9 y a la A-54, y ofrecerá casi 900 plazas de aparcamiento gratuitas al aire libre, además de más de 2.500 privadas.
Las zonas verdes tendrán un papel protagonista, ocupando más de 130.000 metros cuadrados, lo que representa más de un tercio de la superficie total. El paseo del río Mallou será el epicentro de estas áreas, donde se conservará la vegetación existente y se plantarán 3.500 árboles, además de crear un gran parque en una zona elevada. El proyecto también prevé la conservación de la fuente lavadero, dándole un lugar central en una plaza.




