Reencuentro en el IES Camilo José Cela de Padrón: Memoria de los humildes inicios

Exalumnos y la fundadora recuerdan los comienzos del centro educativo con escasos medios y la llegada de material desde Madrid.

Imagen genérica de un instituto histórico de Padrón, Galicia, con estudiantes borrosos caminando hacia adelante.
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Imagen genérica de un instituto histórico de Padrón, Galicia, con estudiantes borrosos caminando hacia adelante.

Más de cien exalumnos y profesores del IES Camilo José Cela de Padrón se reunieron para celebrar los humildes inicios del centro educativo, recordando la llegada de material desde Madrid.

Un evento sin precedentes tuvo lugar el pasado viernes en el Instituto Camilo José Cela de Padrón, donde más de un centenar de antiguos alumnos y profesores de varias promociones de mediados de los años 70 se reencontraron. La jornada sirvió para revivir viejos tiempos y, sobre todo, para recordar los orígenes del centro de la mano de sus protagonistas.
Entre los asistentes se encontraba María Isabel Véliz Carril, la primera directora y fundadora del Instituto, quien a sus 90 años no quiso perderse la cita. Ella fue testigo de los comienzos del centro, que nació en 1967 como un colegio libre adoptado por el Ayuntamiento de Padrón, operando bajo el amparo de un instituto público estatal. Inicialmente, el centro contaba con cuatro profesores y aulas vacías, sin siquiera sillas ni mesas para los alumnos.
La fundadora recordó cómo, ante la precariedad, contactó con Julio Seage, quien trabajaba en el Ministerio de Educación. Tras una visita a Madrid, la situación del centro cambió radicalmente: "Oh, milagro, al cabo de 5 o 6 días, aparecieron unos camiones de Madrid, del Ministerio, con todo material, dos laboratorios y dos aulas", relató emocionada Véliz Carril.
Este impulso inicial fue crucial para consolidar el instituto, que se convirtió en un referente en la comarca, impartiendo BUB durante muchos años y atrayendo estudiantes de localidades como Pontecesures, Valga, Dodro, Rois, Teo o Rianxo. El reencuentro, impulsado por exalumnos como Fernando Beteta, fue posible tras una iniciativa que sorprendió al actual director, Rodrigo Ruiz, quien pensó en un principio que se trataba de una reclamación.
El director destacó la importancia del evento, que permitió a los antiguos alumnos "ofrecer y no pedir", creando una "colaboración estupenda" y ofreciendo al alumnado actual una visión de la historia viva del centro. La jornada, descrita como "inolvidable y cargada de emociones", concluyó con una comida de confraternidad en el Hotel Scala.