Con la campaña de alto riesgo de incendios a punto de comenzar, Medio Rural pone en marcha estas innovaciones incluidas en el Pladiga. La IA, que lleva años entrenándose con miles de imágenes, analiza la imagen de las 241 cámaras de vigilancia forestal para detectar focos de humo de forma automática, mientras que la aplicación Alume permite a cualquier ciudadano alertar de un fuego con dos clics, enviando imágenes, audio y ubicación exacta.
El incendio registrado recientemente en la parroquia de Herbón, en Padrón, sirvió como ejemplo práctico. La IA detectó el humo un minuto después de la primera llamada al 112, incluso antes de que los técnicos del centro de coordinación lo advirtieran visualmente. Aunque se trataba de una zona poblada, el hecho confirma la utilidad del sistema, especialmente en áreas afectadas por la despoblación.
El coordinador de Servizos Informáticos, Gustavo Álvarez Bea, explicó que la red neuronal, entrenada con el modelo Yolo y validada por Gemini Flash para reducir falsos positivos, es capaz de detectar columnas de humo a más de 15 kilómetros, llegando hasta los 25 en condiciones favorables. La IA funciona como un apoyo permanente, vigilando simultáneamente todas las cámaras, 24 horas al día, 7 días a la semana.
La conselleira, María José Gómez, enmarcó estas novedades en una estrategia más amplia para reducir el tiempo medio de reacción, actualmente en torno a los 20 minutos. La combinación de medios humanos, cámaras, inteligencia artificial y la nueva app Alume busca anticipar la intervención y evitar que pequeños conatos se conviertan en grandes incendios.
La aplicación Alume, diseñada para ser rápida y sencilla, no recoge la identidad del usuario, pero sí la localización GPS y el punto marcado en el mapa, permitiendo al personal del centro valorar la fiabilidad de la alerta. Esta herramienta busca fomentar la colaboración ciudadana, replicando la experiencia del 085 pero con una mayor inmediatez y capacidad de geolocalización.




