La entidad compostelana busca consolidar su estructura interior tras el ascenso a la máxima categoría del baloncesto español. El nuevo jugador, de 26 años y 2,08 metros de altura, destaca por su fortaleza física y su capacidad para finalizar jugadas cerca del aro, aspectos fundamentales para la estrategia del equipo dirigido por Diego Epifanio.
El deportista cuenta con trayectoria previa en la competición nacional y también en ligas europeas, lo que le permite aportar experiencia inmediata al conjunto. Su llegada ayuda a equilibrar la rotación interior, permitiendo una mejor gestión de los minutos junto a otros jugadores como Felipe Dos Anjos y Alonso Faure.
Gracias a su nacionalidad, el jugador dispone de licencia Cotonou, por lo que no ocupará ninguna de las plazas de extracomunitario reservadas para otros miembros de la plantilla. Con este movimiento, el club avanza en la configuración de su equipo, manteniendo abierta la búsqueda de un ala-pívot que complete la rotación exterior.




