La administración autonómica ha tomado esta medida preventiva ante la cercanía del fuego a las poblaciones de Cruxeiras de Abaixo y Sobrerribas. La decisión se produce tras una reactivación de un flanco del incendio, que afecta ya a unas 180 hectáreas, según las últimas estimaciones.
El fuego se originó este viernes, en una jornada marcada por temperaturas elevadas para la época del año, superando los treinta grados en algunos puntos de Galicia. La Xunta ya había activado el nivel de alerta 3 (rojo) por episodio de calor en la zona isoclimática del interior de Pontevedra y nivel de alerta 2 (naranja) en las zonas isoclimáticas del noroeste y el interior de A Coruña.
Aunque el incendio presentaba una evolución favorable para su estabilización, la reactivación de un flanco ha complicado la situación, elevando la superficie afectada en 80 hectáreas respecto a primera hora de la mañana.




