El titular del Ejecutivo autonómico participó en una mesa de diálogo sobre cohesión y competitividad territorial en el marco del VIII Foro La Toja-Vínculo Atlántico, donde conversó con el lehendakari del Gobierno vasco, Imanol Pradales, y con el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa. O Grove (Pontevedra), 2 de octubre de 2026.
En su intervención, Rueda rechazó la puesta en marcha de medidas que generan inseguridad jurídica en el mercado. Defendió que, además de proteger al vulnerable, es preciso construir para paliar el problema de la oferta de vivienda. Recordó que Galicia tendrá en esta legislatura 4.000 viviendas públicas más, ya en marcha, y que se está desarrollando suelo para la construcción de 20.000 hogares más a precio social.
El presidente también habló de la competitividad de las comunidades autónomas, explicando que Galicia genera este marco a través de la estabilidad política y económica, recordando que desde el año 2009 aprueba sus presupuestos el 1 de enero, además de mencionar la deuda contenida, el crecimiento económico y las cifras de empleo históricas.
Rueda señaló que Galicia ve favorecidas las nuevas oportunidades industriales por las "nuevas energías verdes" y los recursos mineros, apuntando que todo ello habrá que explotarlo "con sentido común y exigiendo mucho respeto y cumplimiento de normas", pero advirtiendo de que "no vamos a perder esas oportunidades".
Hizo hincapié en que en Galicia "no queremos ser más que nadie pero tampoco podríamos admitir ser menos, y eso es cohesión", señalando que los territorios "competiremos, pero sobre unas condiciones de igualdad básicas". En este marco, reivindicó "la vigencia y la necesidad del Estado autonómico y la descentralización bien planteada" e incidió en que mantener un nivel de servicios públicos de mayor calidad requiere financiación.
El responsable del Ejecutivo autonómico incidió en que "si no hay una financiación justa no habrá cohesión territorial", recordando que el sistema propuesto "sitúa a Galicia a la cola". Rueda rechazó negociaciones bilaterales, ya que "no podemos admitir que si se quiere repartir algo se vaya repartiendo por partes".
Finalmente, se refirió a las ausencias evitables al trabajo, que "está lastrando la competitividad", y a las vacantes de puestos de trabajo, recordando la apuesta de la Xunta por la formación y por una inmigración ordenada.




