Los servicios de Urgencias del Área Sanitaria de Pontevedra-O Salnés se enfrentan a una notable presión asistencial durante el verano, intensificada por el incremento de población en las Rías Baixas y un cambio en el perfil de las patologías atendidas. Esto genera situaciones de saturación y alarga los tiempos de espera en los centros hospitalarios.
Según fuentes del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHUP), una parte significativa del aumento de pacientes corresponde a procesos leves que podrían ser resueltos en otros niveles asistenciales, como centros de salud y Puntos de Atención Continuada (PAC). La coordinadora del servicio, Isabel Ángel, señala una "doble complejidad": el crecimiento de la población y el cambio en el tipo de dolencias tratadas.
Las patologías más frecuentes incluyen quemaduras solares, gastroenteritis, deshidrataciones leves, infecciones respiratorias y otitis, así como picaduras de insectos y traumatismos de poca gravedad. También se observan reagudizaciones de enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión, y lumbalgias, favorecidas por los cambios de rutina vacacional.
“"Estamos hablando de una patología banal a nivel de urgencia hospitalaria que debería resolverse en otros centros sanitarios permitiendo que nosotros optimizáramos nuestros tiempos de espera y nos dedicásemos a patologías moderadas o graves."
Desde Sanidade hacen un llamamiento al uso responsable de los recursos sanitarios, ya que estos procesos ralentizan la atención urgente. El problema se agrava porque, a pesar del aumento de la demanda, el personal se mantiene constante, lo que subraya la necesidad de optimizar los recursos disponibles para garantizar la atención rápida a los casos más graves.
Además de las patologías leves, los profesionales alertan de un aumento de casos graves propios del verano, como infartos, ictus, politraumatismos por accidentes de tráfico, ahogamientos e intoxicaciones graves por alcohol y drogas. La responsable del servicio de Urgencias, Isabel Andrés, hace hincapié en la importancia del consumo cero de sustancias al volante y del consumo responsable en general.
Los especialistas también apuntan a la descompensación de enfermedades crónicas durante las vacaciones, debido al olvido de la medicación, cambios en la dieta o relajación en el control de factores de riesgo. La presión asistencial es una constante diaria, con picos que superan los 300 pacientes en Pontevedra entre urgencias pediátricas y de adultos.
En el caso pediátrico, predominan también gastroenteritis, deshidrataciones, otitis y picaduras, procesos que en la mayoría de los casos podrían tratarse en el domicilio. La coordinadora de Urgencias del CHUP subraya la importancia de mejorar la información sobre los recursos sanitarios disponibles para que cada paciente acuda al nivel asistencial más adecuado.
Las intoxicaciones por alcohol y drogas, especialmente en una zona con intensa actividad festiva, experimentan un incremento, observándose casos en personas de menor edad. Los días previos y durante las fiestas son los más complicados, como se reflejó tras la final del Mundial de fútbol.
Las urgencias hospitalarias deben reservarse para situaciones potencialmente graves.
Desde el Sergas recuerdan que para traumatismos o patologías leves, los centros de salud y los nueve PAC del área (cinco en Pontevedra y cuatro en O Salnés) son el primer recurso. También se destaca el papel de las farmacias para orientar sobre medidas de tratamiento iniciales.
Para paliar el impacto del aumento estacional de población, especialmente en Sanxenxo, se reforzarán los servicios sanitarios. Una ambulancia de soporte vital avanzado se trasladará temporalmente a Sanxenxo durante julio y agosto, sumándose a cinco ambulancias de soporte vital básico y una adicional de 12 horas en Vilagarcía de Arousa.




