La tradicional sardiñada del Día del Turista en Sanxenxo no se vio frenada por la lluvia. Pese a la amenaza inicial del mal tiempo, que casi suspende los actos, el cielo se despejó y los operarios municipales comenzaron a asar el producto estrella: 500 kilos de sardinas frescas.
La cola para degustar las sardinas comenzó a formarse temprano, con algunos asistentes guardando sitio desde las 10.00 horas. Alrededor de las 12.00 horas, la fila ya superaba los 200 metros, llegando a dar la vuelta completa al paseo marítimo. La degustación, que tuvo que retrasarse unos 40 minutos por el mal tiempo, avanzó a buen ritmo una vez iniciado el servicio, con mesas repletas de comensales.
La representación municipal, encabezada por el alcalde Telmo Martín y miembros del gobierno local, también se sumó a la celebración, fomentando la gastronomía tradicional de la zona. El evento estuvo amenizado por pasacalles y la alborada de Abiñadoira, con cabezudos y gaitas, que añadieron un toque musical y tradicional a la jornada.
El Concello estima que miles de personas se concentraron en el entorno portuario de Sanxenxo para celebrar esta edición, la 60ª, del Día del Turista, homenajeando a quienes eligen la localidad para pasar sus vacaciones.




