Desde primeras horas de la mañana, las inmediaciones del Monasterio de Armenteira se llenaron de romeros y visitantes que se acercaron para participar en esta tradición que fusiona la religiosidad con la costumbre popular y un ambiente festivo. Muchos de los asistentes cumplieron con la tradición de realizar el trayecto a pie hasta el santuario, convirtiendo el recorrido en un momento de reflexión y encuentro comunitario.
La jornada estuvo marcada por la celebración continuada de misas a lo largo de toda la mañana, en un entorno natural que sirvió de punto de encuentro para fieles llegados de diversos puntos de la comarca y de fuera de ella. El buen tiempo, con temperaturas que superaron los 25 grados, favoreció una elevada afluencia de público durante todo el día, contribuyendo al éxito de la festividad.
Uno de los rituales más distintivos de la romería es la tradición de la cera en la cabeza, vinculada a la devoción por la Virgen y sus supuestas propiedades para aliviar dolencias como la migraña. Numerosos asistentes participaron en el gesto simbólico de colocar una figura de cera sobre la cabeza, un acto cargado de significado que se mantiene de generación en generación.
El momento de mayor participación ciudadana tuvo lugar con la Misa Solemne celebrada en el monasterio a las 13.00 horas. Además de los actos religiosos, el ambiente festivo se extendió a las zonas próximas al monasterio, donde familias y amigos disfrutaron de comidas campestres al aire libre. Las conversaciones, los juegos infantiles y la música tradicional contribuyeron a crear un ambiente de convivencia que caracteriza a esta romería, reconocida por su espíritu acogedor y familiar.
La programación festiva había comenzado ya durante el fin de semana, con actuaciones musicales que animaron las noches en la parroquia. El sábado actuaron Kubo y Los Players, mientras que el domingo fue el turno de Moe DJ, André Melón y Paco Vulkano, completando así un cartel que sirvió de antesala a la multitudinaria romería del lunes.




