La nueva entrega de la ficción, estrenada el pasado viernes, vuelve a poner el foco en el mundo del narcotráfico gallego, un tema que ya capturó la atención de los espectadores en su primera temporada. Aquella ya se había convertido en la serie de habla no inglesa más vista en Netflix durante su semana de lanzamiento, alcanzando el número 1 en 28 países y el Top 10 en 82.
Uno de los pilares del éxito de Clanes, producida por Vaca Films, reside en la cuidada selección de sus escenarios. Las Rías Baixas son el epicentro de la trama, con localizaciones clave como Cambados, O Grove, Sanxenxo, Vilagarcía e incluso la capital provincial, Pontevedra. La productora grovense Emma Lustres subrayó la importancia de rodar en la costa pontevedresa para el equipo.
“"Para el equipo era muy importante rodar en la costa pontevedresa, eligiendo para ello lugares como Cambados, O Grove, Sanxenxo, Vilagarcía e incluso la capital provincial, Pontevedra."
Sin embargo, la representación gallega no se limita a las Rías Baixas, ya que la serie también muestra paisajes de la Ribeira Sacra y de la costa de A Coruña. Esta segunda temporada, escrita por Jorge Guerricaechevarría y dirigida por Marc Vigil y Javier Rodríguez, incorpora al elenco a Luis Zahera, quien se une a Clara Lago y Tamar Novas, junto a otros actores como Xosé Antonio Touriñán, Melania Cruz, Miguel de Lira, María Pujalte, Chechu Salgado y Diego Anido.
La trama de esta nueva entrega sitúa a Ana (Clara Lago) y Daniel (Tamar Novas) tres años después, nuevamente envueltos en el mundo del narcotráfico, pero en bandos opuestos. Mientras Daniel acepta una última salida al mar para ayudar a su padre, Ana regresa a Cambados para trabajar con el clan enemigo de los Padín, consciente de las graves consecuencias que esto puede tener para todos. Por el momento, no se ha confirmado una tercera temporada, aunque los fans ya reclaman su continuidad en las redes sociales.




