“"Es sencillo tener el Concello más o menos saneado, que tampoco están las cuentas para echar cohetes y prueba de ello es que el gobierno siempre dice que no tiene dinero, cuando los vecinos de A Illa sufren la presión fiscal más alta de entre todos los ayuntamientos de la provincia de hasta 10.000 habitantes y además sin invertir adecuadamente esa voraz recaudación de impuestos, ya que hay que recordar que carecemos de muchos servicios básicos, empezando por el pabellón por el que llevamos esperando más de 25 años."
El PP de A Illa denuncia alta presión fiscal sin mejoras en servicios básicos
El viceportavoz popular, Miguel Paz, critica la gestión económica del Concello y la falta de infraestructuras a pesar de los elevados tributos municipales.
Por Uxía Doval Mouriño
••2 min de lectura
IA
Imagen de la fachada de un ayuntamiento gallego con balcón de hierro forjado.
El Partido Popular de A Illa de Arousa, a través de su viceportavoz Miguel Paz, ha cuestionado la gestión económica del gobierno local, señalando una elevada presión fiscal sobre los vecinos que no se traduce en mejoras en los servicios básicos.
Paz rechazó las declaraciones del alcalde, Luis Arosa, sobre el saneamiento de las cuentas municipales, argumentando que la supuesta buena salud financiera se sustenta en una recaudación de impuestos excesiva. Según el concejal popular, la realidad que perciben los vecinos difiere mucho de la versión oficial, que considera “medias verdades”.
El viceportavoz subrayó que los residentes de A Illa de Arousa pagan una media de 577,9 euros anuales en tributos municipales, una cifra que calificó de “récord” entre los ayuntamientos de hasta 10.000 habitantes. A pesar de esta recaudación, Paz lamenta la falta de infraestructuras esenciales, como un pabellón deportivo, por el que los vecinos llevan esperando más de 25 años.
Además, criticó la política económica del gobierno local, formado por PSOE y BNG, que, según él, se basa en un incremento constante de impuestos y tasas, con un aumento del 14% en el último año. Paz también reprochó la comparación con el municipio de Vilanova, que cuenta con cinco pabellones deportivos, mientras que A Illa de Arousa no dispone de ninguno.



