La investigación se inició tras la denuncia de los responsables de un comercio de telefonía en Sanxenxo, quienes detectaron la desaparición de varios terminales de alta gama. El valor de venta al público de los dispositivos sustraídos ascendía a 23.000 euros.
Las pesquisas realizadas por el Equipo de Investigación de la Guardia Civil de Sanxenxo permitieron identificar como presunto autor a un exempleado del establecimiento. Este individuo, aprovechando su conocimiento de las instalaciones y de los sistemas de seguridad, habría accedido al local en diferentes ocasiones para sustraer los dispositivos.
El Instituto Armado también determinó que los móviles hurtados eran posteriormente vendidos en establecimientos de compraventa de segunda mano ubicados en la ciudad de Vigo.
Los hechos investigados fueron puestos en conocimiento del Tribunal de Instancia Sección Civil y de Instrucción Plaza de Guardia de Cambados, donde el presunto autor deberá comparecer para responder por sus actos.




