La conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, anunció que la intervención renovará aproximadamente 1,1 kilómetros de aceras en el tramo comprendido entre la intersección con la N-120 y el camino del cementerio.
Las obras también incluirán la renovación de las redes municipales de abastecimiento y saneamiento, así como la revisión de otros servicios existentes para evaluar su estado y determinar las actuaciones necesarias.
La licitación de esta actuación, que responde a una solicitud del Concello de Ribadavia, podrá avanzar tras recibir la autorización favorable de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.
Esta intervención forma parte del compromiso de la Xunta con la mejora de las infraestructuras municipales, buscando incrementar la accesibilidad y la calidad de vida de los vecinos, además de reforzar la competitividad económica de los municipios.




