La presentación de la Festa da Langosta, celebrada en Ribadavia, generó una grata sorpresa entre un grupo de visitantes andaluces. Estos turistas se encontraron con una abundante degustación de marisco, que incluía platos como zamburiñas, percebes y langosta, ofrecidos en la Igrexa da Madalena.
El hecho de encontrar tal variedad de productos del mar en un concello interior, como es Ribadavia, dejó atónitos a los presentes, quienes no dudaron en sumarse al festín gastronómico.
“"Ourense non ten mar, pero ten marisco"




