El conjunto de O Ribeiro inició la semana de preparación para el partido de vuelta de la final por el ascenso, que se disputará el próximo domingo a las 12:00 horas en el pabellón Marta Míguez de Cortegada. La ventaja lograda en la ida deja al equipo con casi todo hecho para alcanzar la máxima categoría del fútbol sala femenino.
Una de las jugadoras clave, Pau, reconoce que la eliminatoria "está de cara", pero insiste en la necesidad de "evitar confiarse" y "cerrar el trabajo". La deportista desea que las vacaciones lleguen después de "completar el buen trabajo que estamos realizando esta temporada" y subraya que "lo tenemos muy cerca, pero todavía nos queda un último esfuerzo".
A pesar de la ventaja, Pau avisa de que "no podemos salir relajadas" y que el objetivo es ganar también en casa, ante su afición. "Trataremos de no mostrar puntos débiles y la motivación por el ambiente en nuestra casa y nuestra calidad tienen que hacer el resto para cerrar la eliminatoria", afirmó.
Sobre el partido de ida, la jugadora analizó que la primera parte fue igualada, mientras que en la segunda el equipo fue superior. "Tal vez fue por el ambiente, que nos creó algunos nervios hasta costarnos salir de su presión. Así, ellas tuvieron ocasiones al principio, pero conseguimos marcar primero. La pena fue que nos empataron muy pronto. En ese momento ya estábamos siendo mejores", explicó.
De cara al encuentro de vuelta, Pau confía en el apoyo de la afición y en las mejoras que aportará jugar en una cancha más grande. "No solo por la ventaja de la ida, llegamos en un buen momento a este tramo final de temporada. Estamos en la situación que queríamos, en el último partido del play off, en casa y con una ventaja de tres goles", concluyó, recordando que el ascenso era el objetivo principal.




