La sala de apelación de la Audiencia Nacional ha desestimado los recursos presentados por las defensas y ha confirmado íntegramente la sentencia de la sala de lo penal. Esta organización, compuesta mayoritariamente por ciudadanos holandeses, intentó introducir una tonelada de cocaína a través de envíos por el puerto de Marín, aunque también tenía como objetivo el puerto de Vigo.
La sentencia, publicada recientemente y con fecha del pasado mes de marzo, considera probada la actividad de este grupo, al que se le atribuye la introducción de hasta seis toneladas de cocaína en Europa. La investigación, conocida como “Operación Cetil”, comenzó a finales de 2019 en la provincia, cuando el Equipo Contra el Crimen Organizado (ECO) de Galicia centró sus esfuerzos en una posible vía estable de entrada de cocaína por el puerto de Marín.
Desde el origen existían indicios claros de una estructura criminal y el Supremo avala la técnica del agente encubierto cuando existe una estructura criminal de difícil acceso.
El papel de los agentes encubiertos fue crucial para el arresto de los implicados. Los acusados mantuvieron contactos regulares con ellos, preguntándoles en varias ocasiones sobre la posibilidad de introducir cocaína, procedente de Sudamérica, en contenedores en el puerto vigués, oculta entre mercancía legal. Ante las aprehensiones realizadas, que sumaron cerca de una tonelada de cocaína vinculada a esta organización holandesa, el grupo delictivo buscó otras vías de entrada, como el puerto de Valencia, donde la Guardia Civil incautó cerca de 3.200 kilogramos de droga entre marzo y junio de 2020.




