La retirada de las casetas de obra en la antigua pasarela del tren en Doce de Novembro, Pontevedra, ha encendido las alarmas en el Concello. El concejal de Servizos Urbanos Básicos, Xaquín Moreda, confirmó este viernes que la empresa Oresa no retomó el proyecto después de las vacaciones de Semana Santa, sin que el consistorio tenga constancia de la situación mercantil de la firma viguesa.
Este contratiempo se suma a retrasos administrativos previos. El proyecto, adjudicado por 643.287,49 euros y con un plazo de ejecución de nueve meses, se inició en febrero, ocho meses después de la formalización del contrato. La intervención busca crear un parque de 4.766 metros cuadrados con nuevo arbolado, sendas de hormigón y piedra granítica, alumbrado público y una fuente ornamental.
“"No tenemos constancia de nada."
Además, la mejora de la antigua pasarela de Doce de Novembro prevé optimizar la accesibilidad en una zona sin aceras, conectando Joaquín Costa con la Rúa das Hortas y la Cidade da Xustiza. Incluye también una conexión con Santa Teresa de Jesús Jornet mediante una rampa y mejoras adicionales como mobiliario urbano e iluminación en los muros, valoradas en casi 64.000 euros, que Oresa se comprometió a costear. El proyecto cuenta con financiación de la Deputación, y su paralización obligaría a modificar el acuerdo económico, que vence el 31 de diciembre.
Los problemas de Oresa se extienden a Marín, donde la empresa también ha tenido dificultades con tres obras públicas. El Ayuntamiento de Marín iniciará el próximo lunes la rescisión del contrato para la senda peatonal y ciclista entre el pabellón de la Escuela Naval y las playas de Portocelo y Mogor, adjudicada por 593.364,23 euros. Esta paralización hará que Marín pierda una subvención de fondos europeos Next Generation, ya que los trabajos debían justificarse antes del 30 de junio.
Otro contrato rescindido en Marín fue el de mantenimiento de caminos rurales, dejando sin mejorar tres de las ocho vías previstas. Por su parte, la Consellería de Infraestruturas ha tenido que recurrir a la garantía del contrato de la humanización de un tramo de la PO-546 en Marín, adjudicado por más de un millón de euros, para corregir defectos pendientes. Sin embargo, la construcción de la senda peatonal entre Mollavao y Os Praceres, adjudicada a una UTE formada por Seranco y Oresa por 5.732.175,50 euros, “sigue su curso según lo previsto”, según fuentes de la Consellería de Infraestruturas.




