Marín estrena el Jardín Botánico del Lago Castiñeiras con foco en la inclusión social

La iniciativa de la Fundación Xoán XXIII, en el Parque Forestal de Cotorredondo, combina la conservación ambiental con la integración laboral de personas con discapacidad intelectual.

Imagen de un jardín botánico con senderos y vegetación exuberante
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Imagen de un jardín botánico con senderos y vegetación exuberante

La Fundación Xoán XXIII inauguró este jueves el Jardín Botánico del Lago Castiñeiras en Marín, un proyecto que fusiona la conservación natural con la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual.

El nuevo espacio, situado en el Parque Forestal de Cotorredondo, en el municipio de Marín, es una iniciativa de la Fundación Xoán XXIII enmarcada en el Proyecto Natura XXIII. Su objetivo principal es armonizar la protección del medio ambiente con la creación de oportunidades de empleo para individuos con discapacidad intelectual. La Comunidad de Montes de San Xulián también colabora activamente en esta propuesta.
El acto de apertura contó con la presencia de destacadas personalidades, como el presidente de la Diputación de Pontevedra, Luís López; la alcaldesa de Marín, María Ramallo; y el presidente del patronato de la fundación, Antonio Jar. Durante la jornada, se presentó un convenio de colaboración entre la fundación y la Diputación, que incluye una aportación de 55.000 euros. Estos fondos se destinarán a la contratación de personas con discapacidad para tareas de mantenimiento en el parque, consolidando su compromiso social.

Generar empleo de calidad, promover el desarrollo local y fomentar una gestión sostenible del medio forestal.

El diseño técnico del proyecto recibió el apoyo de la Estación Fitopatológica del Areeiro, que contribuyó a la definición de las actividades y objetivos. Entre las líneas de acción del Botánico del Lago Castiñeiras, destacan una cafetería concebida como punto de encuentro sociolaboral, la venta de plantas y productos de jardinería a través de un 'garden', jardines temáticos con fines didácticos y un vivero especializado en especies forestales autóctonas. Estas iniciativas buscan asegurar la viabilidad económica del proyecto a largo plazo.
Además de su vertiente económica, el botánico integra un fuerte componente educativo y social. Incluye programas de sensibilización dirigidos a escolares, actividades de ocio en la naturaleza guiadas por personas con discapacidad y acciones formativas orientadas a la inserción laboral, con especial énfasis en los modelos de formación dual.