Las diligencias se iniciaron tras recibir información sobre una supuesta actividad ilícita en un piso de la localidad. Las pesquisas confirmaron el ejercicio de la prostitución en el inmueble, donde las mujeres estaban sometidas a una rotación constante y debían permanecer disponibles las 24 horas del día.
Según la investigación, las trabajadoras debían entregar la mitad de las ganancias obtenidas y tenían prohibido abandonar la vivienda sin supervisión. Además, los agentes señalan que presuntamente eran obligadas a consumir alcohol y estupefacientes para fomentar un mayor gasto por parte de los clientes.
Los investigadores también apuntan que se les enseñaban métodos para aparentar el consumo de drogas e incentivar la demanda. Durante la operación, se detectó también la supuesta facilitación de la venta de pastillas para la disfunción eréctil.
Ambos investigados cuentan con antecedentes policiales por hechos similares. Las diligencias fueron remitidas al Tribunal de Instancia, Sección Civil y de Instrucción, Plaza de Guardia de Cangas do Morrazo.




