El incidente, que tuvo lugar en la mañana del miércoles, fue detectado por los propios residentes del inmueble, quienes alertaron a las autoridades. La fuga se originó en una tubería de carga de gas propano que abastece las viviendas, provocando una situación de alarma en la zona.
Para gestionar la situación, se desplazaron al lugar efectivos de la Policía Local de Bueu, la Guardia Civil y los Bombeiros do Morrazo. Estos últimos coordinaron un operativo en el que se emplearon drones, herramientas que resultaron cruciales para localizar con precisión el punto exacto de la fuga.
Como medida de precaución y para garantizar la seguridad de los ocupantes, el edificio permaneció desalojado durante toda la mañana mientras los equipos de emergencia trabajaban para resolver el problema y asegurar la zona.




