Personal del Concello de Cabanas denuncia "ataques personales" de la oposición

Los empleados municipales desmienten las declaraciones de ediles de la oposición y aseguran disponer de pruebas documentales.

Imagen genérica de un micrófono en un podio en una sala de reuniones formal.
IA

Imagen genérica de un micrófono en un podio en una sala de reuniones formal.

El personal del Concello de Cabanas ha emitido un comunicado denunciando "graves faltas de respeto" y "ataques personales" por parte de concejales de la oposición, desmintiendo sus recientes declaraciones.

Los empleados públicos de Cabanas han expresado su rechazo a las recientes declaraciones de ciertos ediles de la oposición, calificándolas de "falsas". Aseguran que sus quejas no son "reproches generales o indeterminados", sino una situación que sufren de forma continuada y que la oposición busca invisibilizar.
En su escrito, el personal municipal reconoce la función de control y fiscalización que la ley otorga a la oposición, pero advierte que algunos concejales "han traspasado con creces esos límites". Subrayan que no se trata de críticas a la gestión política, sino de "manifestaciones y escritos que aluden directamente a situaciones personales de empleadas y empleados públicos, vulnerando nuestra dignidad", una conducta que consideran reiterada.

"Resulta llamativo que mientras se señala de forma injusta a ciertas empleadas, se mantenga un silencio absoluto sobre otros trabajadores en situaciones similares, lo que demuestra que estas críticas no buscan la mejora del servicio, sino el ataque personal."

un portavoz del personal municipal
Los trabajadores señalan que estas faltas de respeto ocurren principalmente durante los plenos municipales y también a través de escritos registrados en el Ayuntamiento. Destacan que los ataques son selectivos y arbitrarios, lo que sugiere una intención de ataque personal más que de mejora del servicio.
Frente a la negación de los hechos por parte de la oposición, el personal recuerda que todas las situaciones están debidamente documentadas. Existen múltiples escritos, tanto individuales como colectivos, en los que se trasladaron oficialmente "las graves faltas de respeto sufridas, aludiendo a situaciones concretas".
Por todo ello, los empleados públicos exigen que el debate político se mantenga en el ámbito institucional y que se deje de utilizarlos como "objetivo de ataques personales". Reclaman el mismo respeto para su trabajo y dignidad personal y profesional que para la tarea fiscalizadora de la oposición.