El subdelegado del Gobierno en A Coruña, Julio Abalde, se reunió con el alcalde de Pontedeume, Bernardo Fernández, para abordar los detalles de la rehabilitación del Puente de Pontedeume. Esta actuación, que representa una inversión de 6,77 millones de euros, se financia a través de los fondos Next Generation, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Abalde destacó la relevancia de esta intervención, cuyo objetivo principal es optimizar la seguridad, la funcionalidad y la durabilidad de una infraestructura vital para la comarca. Subrayó que esta iniciativa refleja el compromiso del Gobierno de España con la mejora y conservación de las infraestructuras viarias, especialmente aquellas que, como el Puente de Pontedeume, poseen un significativo valor histórico y estratégico.
Los trabajos de rehabilitación incluyen la creación de una nueva cimentación, la sustitución y ampliación del tablero y de las aceras peatonales, así como la instalación de nuevas barandillas y sistemas de contención. También se procederá a la reconstrucción de la sillería del puente, a la mejora del drenaje y a la optimización del alumbrado público, manteniendo el tratamiento estético de esta construcción histórica.
Actualmente, las obras se concentran en las aceras de ambos lados en un tramo de 180 metros, desde la glorieta de la N-651 con la AC-564, en Cabanas, además de los replanteos topográficos. Desde el consistorio se ha solicitado dar prioridad a los trabajos en horario nocturno para reducir al mínimo la afección al tráfico rodado.
En esta fase no se prevén cortes de carril, aunque sí se limitará el tránsito peatonal a uno de los márgenes y se reducirá el ancho de los carriles durante aproximadamente dos meses. El subdelegado se comprometió a que las obras tengan la menor incidencia posible en el tráfico, para lo que se evitarán las horas de mayor densidad y, cuando sea factible, se trabajará en horario nocturno.
El Puente de Pontedeume, de origen medieval, se atribuye a Fernán Pérez de Andrade y fue construido entre 1380 y 1386. Aunque fue reconstruido en gran parte en el siglo XIX, conserva su relevancia histórica y funcional como nexo de unión entre los municipios de Pontedeume y Cabanas, y como elemento clave en la red viaria de la comarca.




