El fuego, que se inició en la parroquia de Padróns en Ponteareas, comenzó a raíz de un tractor ardiendo, aunque la Xunta de Galicia señaló la existencia de un segundo foco, apuntando a una "clara intencionalidad". Las altas temperaturas, que rozaban los 30 grados, y los fuertes vientos de más de 30 kilómetros por hora, dificultaron enormemente las tareas de extinción y provocaron la rápida propagación de las llamas.
La proximidad del incendio a un núcleo poblado en Pazos de Borbén llevó a la activación del nivel 2 de emergencia sobre las 19:00 horas del lunes, siendo desactivado alrededor de las 23:30 horas. Las llamas alcanzaron la cima de la Serra do Galleiro y su gran columna de humo fue visible desde Vigo y otros municipios del área metropolitana. Una persona de avanzada edad tuvo que ser evacuada de su vivienda en el barrio de Mouro, en Padróns, por precaución.
Según las estimaciones de la Consellería de Medio Rural, el incendio afectó a un total de 750 hectáreas, de las cuales 550 corresponden a monte arbolado y las 200 restantes a raso. El operativo de extinción movilizó a cuatro técnicos, 17 agentes, 25 brigadas, 16 motobombas, dos palas, una unidad técnica de apoyo, cinco helicópteros y seis aviones. El Concello de Ponteareas también colaboró con el despliegue de dos retenes de su servicio de emergencias municipal.
“"Finalmente afectó a una superficie de 750 hectáreas, de las cuales 550 corresponden a monte arbolado y las 200 restantes a raso."
El concejal de Seguridad de Ponteareas, Juan Carlos González Carrera, quien coordinó el operativo municipal, recordó que esta misma zona ya había sido castigada por incendios en Semanas Santas anteriores. De hecho, en esta misma Semana Santa se registró otro incendio en Arbo, que quemó 33 hectáreas.




