El Gobierno central ha declarado cinco municipios gallegos como zonas afectadas gravemente por emergencias de protección civil. Cuatro de estas declaraciones responden a incendios forestales ocurridos en abril, junio y julio en los municipios de Ponteareas (Pontevedra), Padrón (A Coruña), Boborás (Ourense) y Ribas de Sil (Lugo). Las llamas en Ponteareas también se extendieron a Pazos de Borbén.
La quinta zona incluida en el listado es el ayuntamiento de Mos (Pontevedra), afectado por un accidente registrado en junio en la AP-9 en el que se vio involucrado un camión cisterna.
Esta declaración forma parte de un acuerdo más amplio del Consejo de Ministros que reconoce 211 episodios catastróficos en catorce comunidades autónomas entre el 31 de marzo y el 27 de julio de 2026, en su mayoría incendios forestales. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señaló tras el Consejo de Ministros que se comienza a desplegar "toda clase de ayudas" para daños personales y materiales, incluyendo beneficios fiscales y ayudas para reparar infraestructuras.
El acuerdo también recoge los incendios en la Comunidad de Madrid y en las provincias de Ávila y Toledo, así como el ocurrido en Vall d'Uixó (Castellón) y Los Gallardos (Almería), este último con un balance de trece personas fallecidas.
Pedro Sánchez hizo un llamamiento a la "máxima responsabilidad" ante los incendios forestales, instando a seguir las indicaciones de los servicios de emergencia y a actuar "unidos contra el fuego". También informó de que ocho grandes incendios forestales permanecen activos en España y trasladó el apoyo del Ejecutivo a las personas afectadas y a sus familias.




