Los hechos ocurrieron el pasado 5 de abril, cuando un ciudadano alertó a las autoridades de haber visto a una persona con herramientas que le resultaron "sospechosas de haber sido robadas". La rápida intervención de los vecinos fue crucial para la detención del individuo.
Al llegar al lugar, la patrulla de la Guardia Civil encontró al hombre retenido por varios vecinos, después de que el alertante lo observara con varias desbrozadoras. Los agentes procedieron a realizar una primera inspección ocular en la zona.
Durante la inspección, los agentes localizaron una casa abandonada en las proximidades, donde se encontraban diversas herramientas como dos taladros, una motosierra y una amoladora. Un vecino reconoció todas estas herramientas como suyas.
El mismo vecino informó de que habían entrado en su vivienda y en un almacén situado en la misma parcela. La Guardia Civil encontró evidencias de que se había forzado el cierre de la puerta de acceso al almacén, confirmando así el robo.
Tras estos hallazgos, el sospechoso fue detenido por un presunto delito de robo con fuerza en las cosas. Posteriormente, fue puesto en libertad provisional a la espera de juicio.




