Entre enero y marzo, cinco de las seis víctimas mortales registradas en las vías de la provincia fueron peatones, todos ellos personas mayores. Esta cifra ya supera el total de fallecimientos por atropello de todo el año anterior, lo que ha llevado a la Subdelegación a calificar la situación de “estadísticamente anómala” y “extremadamente difícil de explicar”.
El último incidente tuvo lugar en la PO-344, a la altura de Tomiño, cuando un vehículo se salió de la vía e impactó contra un muro, atrapando a un viandante que caminaba por el arcén. Otra de las víctimas fue una mujer fallecida en la Estrada Provincial 2602, en el Concello de Mos, el pasado 14 de febrero. El resto de los siniestros ocurrieron en la PO 549 y en la N-541 en Cerdedo-Cotobade.
Este dato es estadísticamente anómalo y extremadamente difícil de explicar.
Ante esta preocupante tendencia, la Subdelegación del Gobierno ha iniciado una ofensiva en colaboración con los ayuntamientos de la provincia. Se ha enviado una carta a todos los alcaldes y alcaldesas para que se unan a esta iniciativa, aprovechando su contacto directo con las personas mayores y su capacidad para difundir mensajes de prevención.
Esta campaña es una adaptación de la ya existente de la Dirección General de Tráfico, que se centraba en los peatones que cruzan mirando el móvil. Ahora, el énfasis se pone en las personas mayores que caminan por las carreteras, el colectivo más afectado. Hasta el momento, solo seis de los 61 ayuntamientos de la provincia se han adherido a la iniciativa: Vilaboa, Ribadumia, Pazos de Borbén, Covelo, Arbo y Ponteareas. La campaña incluirá el reparto de chalecos reflectantes y consejos de seguridad para los vecinos.




