La iniciativa tuvo como objetivo mostrar la riqueza de la gastronomía gallega y la elaboración artesanal de este plato tan emblemático. Diez profesionales de la cocina del pulpo se desplazaron a la capital belga para realizar una demostración en vivo de cómo se prepara el auténtico pulpo á feira.
Esta acción buscaba subrayar la diferencia y la calidad del producto gallego en comparación con las opciones culinarias que habitualmente se ofrecen en las instalaciones de la institución europea, como las anillas de calamar con brócoli y patata.
La presencia de los pulpeiros de O Carballiño en el Parlamento Europeo sirvió para poner en valor la tradición y el saber hacer de la cocina gallega, dejando clara la singularidad y el sabor inconfundible del pulpo á feira.




