Durante el registro de un domicilio en la localidad de O Carballiño, los agentes intervinieron numerosas semillas de cannabis, que podrían generar entre 125 y 150 kilogramos de marihuana al año. Además, se encontraron útiles para el envasado y pesaje de la droga, lo que sugiere una posible actividad de distribución.
La vivienda albergaba 463 macetas distribuidas en dos invernaderos interiores, equipados con sistemas autónomos de ventilación y riego. Esta infraestructura indica una preparación para el cultivo intensivo de estupefacientes. Asimismo, se detectó una defraudación de fluido eléctrico, un delito frecuentemente asociado a este tipo de instalaciones para reducir los costes energéticos.




