El Consello aprobó el nuevo Plan de Residencias, una iniciativa que busca dar cumplimiento al compromiso de aumentar los recursos asistenciales en la comunidad. El plan contempla que al menos el 60% de las plazas sean de carácter público.
Además de estos 24 centros, también se prevé la construcción de un nuevo centro en Ribeira, con capacidad para cien personas, en las proximidades del parque de San Roque. Esta actuación sufrió modificaciones en los terrenos originalmente previstos debido a cambios en la normativa estatal sobre zonas inundables tras la dana.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, destacó el compromiso de seguir incrementando las plazas residenciales, que se han triplicado en los últimos 15 años hasta las 18.000 actuales. Recordó la contribución de la Fundación Amancio Ortega, con más de 150 millones de euros invertidos en siete centros, que sumaron 900 plazas públicas. El Gobierno gallego aportó 18,5 millones para activar 700 plazas adicionales.
Rueda señaló que el objetivo de atender a 3.500 personas más en esta legislatura está cada vez más cerca, ya que la mitad ya están en marcha. También puso en valor el impacto económico del proyecto, que se estima creará alrededor de un millar de empleos.
La conselleira de Política Social, Fabiola García, detalló que el plan se estructura en 12 lotes. Cada lote incluye una residencia principal con un mínimo de 100 plazas y una residencia satélite para unos 30 usuarios, situadas en municipios próximos para optimizar recursos. Según indicaron fuentes de la consellería, ambos establecimientos estarán próximos.
La distribución territorial de las nuevas residencias será de ocho centros en la provincia de A Coruña (nueve contando el de Ribeira), cuatro en Lugo, cinco en Ourense y siete en Pontevedra.
La selección de los concellos se basó en criterios como el envejecimiento poblacional, la necesidad de evitar el desarraigo de los mayores de su entorno, el límite de 25.000 vecinos y la falta de plazas públicas para dependientes de grado II y III. También se consideró que no fuesen beneficiarios de planes anteriores de la Xunta o de la fundación de Amancio Ortega.
En la provincia de A Coruña, habrá ocho nuevos centros, nueve con el de Ribeira. En O Porto do Son y Outes, en Noia/O Barbanza. En Mañón y Cariño, en Eume/Ortegal. En Carnota y Cabana de Bergantiños, en Bergantiños/Costa da Morte. Y en Oza-Cesuras y Carral, en As Mariñas coruñesas.
En Lugo/Sarria, la residencia grande será en O Corgo y la pequeña en O Páramo. En el sur, los recursos irán para O Saviñao y Folgoso do Courel.
En O Ribeiro, el centro principal estará en Ribadavia y el satélite en Castrelo de Miño. En el área de la capital ourensana, San Cibrao das Viñas acogerá un centro principal y Toén su satélite.
En Pontevedra, habrá un equipamiento principal en O Porriño con apoyo en Baiona; el mismo esquema en Sanxenxo y Cambados; en Marín y Moraña; y en Arbo y Padrenda (este último, compartido entre provincias).
Los concellos seleccionados tendrán un mes para adherirse al proyecto y un año para ceder una parcela adecuada. La Xunta licitará los lotes agrupando residencia principal y satélite. En caso de no adhesión, se buscarán ubicaciones alternativas.
Fabiola García destacó que este plan es "o máis ambicioso da historia de Galicia" y se traducirá en "máis prazas, máis emprego e máis oportunidades" en los concellos que más lo precisan, con el compromiso de que sean una realidad cuanto antes.




