Según el escrito de calificación del Ministerio Público, los acusados planificaron el asalto al establecimiento. Para ello, se desplazaron desde Ribeira hasta Boiro en la tarde del 2 de marzo de 2023, utilizando un coche alquilado para el desplazamiento.
Una vez en las inmediaciones de la joyería, se dividieron en dos grupos: dos de ellos se encargaron de vigilar la zona, mientras los otros dos entraron en el local. Dentro, fingieron interés por varias joyas, como una pulsera y una alianza de oro, solicitando ver más artículos.
Tras la marcha de otra clienta y transcurridos los quince minutos necesarios para la apertura de la caja fuerte, uno de los asaltantes inmovilizó a la dependienta por detrás, tapándole la boca con cinta de embalaje y atándole brazos y piernas con bridas. La dejaron en el suelo boca abajo.
Los asaltantes lograron acceder a la caja fuerte y se llevaron varios estuches de joyas, con un valor estimado de unos 60.000 euros. En ese momento, la misma clienta que se había marchado regresó al sospechar de la actitud de la pareja, encontrando la puerta cerrada. Posteriormente, vio a los dos acusados huir apresuradamente con las joyas, y encontró a la dependienta en el suelo, maniatada y amordazada, con dificultades para respirar debido a la cinta que cubría su rostro.
“"El Ministerio Público califica los hechos como delito de robo con violencia e intimidación y otro de detención ilegal, así como un tercer delito leve de lesiones."
Las penas solicitadas por la Fiscalía varían entre los cinco años de prisión por el delito de robo con violencia, que se pide para los cuatro procesados; cuatro años y nueve meses de cárcel por el delito de detención ilegal, solicitado para dos de los acusados; y el pago de una multa para estas mismas personas por el delito leve de lesiones.




