El Concello de Tomiño renueva por segundo año consecutivo la Bandeira Verde de Galicia, un galardón concedido por la Xunta que distingue a los municipios gallegos comprometidos con la protección del territorio, el uso responsable de los recursos y la mejora de la calidad de vida de los vecinos.
La concejala de Medio Ambiente, Ana Belén Casaleiro, recogió el premio el pasado 21 de octubre en Vedra, destacando que el reconocimiento "avala una forma de gobernar que incorpora el cuidado del medio ambiente a las decisiones municipales". Señaló que "detrás hay años de planificación y actuaciones concretas" y que la distinción es un "respaldo al trabajo realizado y un impulso para seguir avanzando".
La memoria presentada por el Concello detalla medidas de transición energética, como la adhesión al Pacto de las Alcaldías por el Clima y la instalación de energías renovables en edificios municipales. En conservación del patrimonio natural, destacan el catálogo de árboles singulares y la campaña «Rodéate de vida» para la prevención de incendios.
En materia de residuos, el compostaje impulsado por el Plan Revitaliza redujo un 11% la fracción resto por habitante. El nuevo modelo municipal «O Grilo Verde» mejora la eficiencia con el servicio puerta a puerta de biorresiduos y el punto limpio móvil. En el ámbito del agua, se realizó una auditoría del saneamiento y se redactó un Plan de Sequía.
Casaleiro también subrayó la contribución ciudadana: "La vecindad es parte fundamental de estos avances, desde la separación de los residuos hasta el cuidado de las parcelas y la participación en las actividades ambientales. Esta Bandeira Verde reconoce también esa implicación y nos anima a continuar con medidas útiles y adaptadas a la realidad de nuestras parroquias".




