Tomiño defiende las traídas vecinales como modelo de gestión del agua
La alcaldesa Sandra González reivindica en A Coruña la importancia de las comunidades de aguas para el rural gallego y reclama una legislación adaptada.
Por Xoán Otero Baamonde
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Imagen de un grifo de agua corriente con un paisaje rural gallego al fondo.
El modelo de gestión comunitaria del agua de Tomiño, que abastece al 85% de la población a través de 36 traídas vecinales, fue el protagonista de la intervención de la alcaldesa, Sandra González, en un seminario celebrado en A Coruña.
La regidora participó, en representación de la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP), en un encuentro con especialistas en el que reivindicó el papel de las traídas vecinales y la necesidad de adaptar la normativa a la realidad del rural gallego.
En Tomiño, el 85% de la población se abastece mediante 36 traídas vecinales, un sistema de autogestión que garantiza el suministro desde hace décadas. El Concello colabora activamente con estas comunidades mediante ayudas plurianuales para la mejora de captaciones, depósitos, analíticas obligatorias, sistemas de cloración y adaptación a la normativa sanitaria, además de impulsar la digitalización con telegestión y contadores inteligentes.
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"Las traídas vecinales son mucho más que una infraestructura de abastecimiento. Son un ejemplo de organización comunitaria, de responsabilidad colectiva y de compromiso con el territorio. En Tomiño entendemos que apoyar estas comunidades es apoyar un modelo que funciona, que forma parte de nuestra identidad y que merece ser reconocido por las administraciones."
Esta apuesta municipal también ha permitido establecer alianzas con delegaciones técnicas de países como Irlanda, Escocia y Austria.
La alcaldesa recordó que las traídas vecinales abastecen alrededor del 24% de la población gallega (33% en la provincia de Pontevedra, con 1.600 comunidades), una realidad que aún carece del reconocimiento y acompañamiento institucional necesario. Alertó sobre las dificultades de estas entidades, gestionadas voluntariamente, con los costes de las analíticas obligatorias que pueden alcanzar los 6.000 euros anuales, y reclamó mayor cooperación, apoyo técnico y económico, y simplificación de procedimientos.
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"Durante décadas, los vecinos y vecinas llegaron donde no llegaban las administraciones. Construyeron, mantuvieron y gestionaron sus propias redes de abastecimiento, y ahora tenemos la responsabilidad de garantizar que puedan seguir haciéndolo con seguridad y con los recursos necesarios."
Como representante de la FEGAMP, también abordó los retos del saneamiento en los concellos rurales, defendiendo el reconocimiento de la depuración autónoma como alternativa válida y puso como ejemplo las ayudas de Tomiño para legalizar estos sistemas. Reclamó mayor claridad en el reparto de competencias, cooperación institucional y financiación suficiente.
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"Lo importante no es que todos los territorios tengan las mismas infraestructuras, sino que todas las personas, vivan donde vivan, tengan garantizado el mismo derecho a unos servicios de calidad. Necesitamos que la legislación se adapte al territorio, y no al revés."
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Concello de Tomiño (11/10/2026)