El sonido de las gaitas, el trabajo de los cabaqueiros, los sabores de la tierra y una Praza do Calvario abarrotada de gente marcaron el éxito de las Fiestas del Otoño del Pilar en O Rosal. Durante dos días, cientos de personas participaron en una programación que combinó música, gastronomía, tradiciones y cultura popular, destacando la identidad rosaleira y el patrimonio local.
La alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, destacó la "enorme respuesta del vecindario" y señaló que estas fiestas son "una oportunidad para reencontrarnos, nuestras tradiciones y reconocer el trabajo de tantas personas y colectivos que contribuyen a conservar y transmitir nuestra cultura".
La música abrió las fiestas el domingo 11 con conciertos de La orquestina de la abuela Pina y Tiruleque. El lunes continuó con una intensa jornada en la Praza do Calvario, que acogió la V Feria de Productos del Rosal, donde productoras y productores locales expusieron, ofrecieron degustaciones y vendieron productos de proximidad. La oferta gastronómica se completó con pulpo y jamón, amenizada por la música de Castro y los Escoltas.
El VI Memorial Irmáns Flores, organizado por la Asociación de Gaiteiros da Xistra, reunió a grupos como Os Terribles de Donas (Gondomar), Alxibeira (Narón) y Faíscas da Pontagra (Tordoia), manteniendo vivo el recuerdo de las antiguas murgas rosaleiras.
La demostración del trabajo de los cabaqueiros, que mostraron el proceso tradicional de elaboración de tejas, fue otro de los momentos representativos, transmitiendo un oficio ligado a la historia de O Rosal. La juventud también participó con la actividad de Barafunda, ‘O gran cabaqueiro de globos’. La programación incluyó también intervenciones de la banda de la Agrupación Musical do Rosal (AMdOR), de la Coral Ecos do Folón y una exposición de pintura y cestería de las alumnas de Águeda Suárez.




