La medida, que entró en vigor este viernes, busca garantizar la salud de las personas usuarias de la playa. La prohibición se mantendrá "hasta nuevo aviso", pendiente de los resultados de una contranálisis que confirme que la calidad del agua vuelve a cumplir los parámetros permitidos.
La administración local recibió una comunicación de la Consellería de Sanidade informando de que la última muestra de agua recogida superaba los límites recomendados para el baño. Por este motivo, se adoptó la restricción de forma temporal.
El Concello hace un llamamiento a la ciudadanía para que respete la prohibición y evite bañarse en la zona hasta que las autoridades sanitarias den luz verde al uso de la playa.




