El ejemplar, de 1,25 metros de ancho, fue capturado cerca de la Punta Santa Catalina, en la ría de Muros-Noia, mediante el arte del palangrillo. La pieza fue obra del marinero Juan José Paulos Suárez, a bordo del pesquero Helena Dous.
Fuentes del sector describieron la captura como "una auténtica joya del mar", que causó asombro entre los presentes en la lonja y destacó la riqueza de la zona marinera.




