Desde el pasado mes de febrero, A Curuxa ofrece servicios especializados en Meira, cubriendo una necesidad en la comarca. Catarina Pereira, responsable del proyecto, destaca que la iniciativa surge de la observación de una creciente demanda de diagnósticos y de un mayor conocimiento sobre las necesidades especiales.
“"Cada vez hay más diagnósticos porque también hay mayor conocimiento y se detectan mejor las necesidades especiales."
La pedagoga, que compagina la gestión del centro con su labor como docente de apoyo en un instituto de Lugo, hizo realidad un sueño que su abuelo, fallecido el pasado verano, siempre la animó a perseguir. La elección de Meira para establecer A Curuxa se debió a la ausencia de servicios similares entre Lugo y Ribadeo, lo que dejaba a muchas poblaciones sin acceso a este tipo de apoyo.
El centro trabaja con niños y familias que presentan necesidades educativas específicas, como el TDHA, el autismo, la dislexia o la discalculia. Entre los servicios que ofrece A Curuxa se encuentran la atención temprana, orientada a la prevención y respuesta a posibles necesidades, y las reeducaciones pedagógicas, intervenciones individualizadas para mejorar el rendimiento académico, la autoestima y las habilidades cognitivas.
Además, A Curuxa realiza evaluaciones psicopedagógicas para detectar dificultades previas a un diagnóstico formal. Catarina Pereira subraya la importancia de trabajar no solo con los niños, sino también con sus familias, ofreciendo sesiones de aproximadamente 50 minutos para ayudar a establecer límites, resolver conflictos y asimilar diagnósticos recientes.
De cara al futuro, la responsable de A Curuxa tiene previsto incorporar servicios de psicología y logopedia, disciplinas que habitualmente colaboran en la atención a la diversidad. El centro también imparte técnicas de estudio para enseñar métodos más eficaces de aprendizaje y mejorar las calificaciones académicas.




