Según Ameijide, esta situación quedó patente en un vídeo difundido por el Partido Popular en sus redes sociales, donde se escucha al regidor local proferir insultos con el micrófono abierto. El concejal popular subrayó que este incidente refleja el tono que, a su juicio, el Partido Socialista y el BNG intentaron imponer en la sesión plenaria.
“"El gobierno local fomentó esta situación de tensión, con intimidaciones, acusaciones, insultos e intentos de agresión a cargos públicos."
El viceportavoz también hizo referencia a "unos hooligans", en alusión a representantes de la Federación de Vecinos Lucus Augusti, a quienes se les atribuye el cobro de 800.000 euros en los últimos años. Según Ameijide, estos grupos fueron "pagados para reventar" el pleno, y el gobierno local habría fomentado un ambiente de tensión con "intimidaciones, acusaciones, insultos e intentos de agresión a cargos públicos".
Además, Ameijide criticó que el alcalde no estuvo "a la altura de la situación", desafiando a concejales de la oposición y refiriéndose al pleno como "el chisme", lo que, en su opinión, demuestra una "absoluta falta de respeto" por las instituciones. El concejal popular lamentó que el pleno no fuera capaz de ser controlado por la corporación municipal.




